domingo, 5 de octubre de 2008


Hugo Vásquez es Gabriel Olmedo en “Nadie me dirá cómo quererte”

“Las situaciones de la novela ocurren todavía porque hay muchos prejuicios”

Con su personaje, el actor asume por primera vez la responsabilidad de ser el protagonista de la nueva telenovela que transmitirá RCTV Internacional

Desafiando prejuicios y convencionalismos, el doctor Gabriel Olmedo, interpretado por Hugo Vásquez, conocerá las verdaderas dimensiones del amor en “Nadie me dirá cómo quererte”, la nueva telenovela de RCTV Internacional. Con una carrera en constante ascenso, es la primera vez que el actor asume la protagonización de una producción dramática. “Es un compromiso y una responsabilidad muy grande. Sé que hay demasiado trabajo detrás de mi cara, porque hay muchas personas que están dando lo mejor de sí para que la novela sea un buen producto. Es una mayor exigencia, el esfuerzo por crear el personaje es más denso y las horas de trabajo aumentan. Gracias a Dios tengo el apoyo de dos coach y del director, que me saben dar el consejo en el momento oportuno”.

— ¿Cómo es Gabriel Olmedo?
— Es un ser humano muy noble y sensible. Es muy consciente del rol que tiene dentro del pueblo donde vive, porque es el médico del pueblo y bajo su responsabilidad está la salud de buena parte de las personas que conviven con él. Está súper enamorado de María Eugenia desde que la conoce y con ella descubre el significado del amor a primera vista. Es soñador, pero con mucho temple porque sabe que no es fácil enfrentarse a un pueblo que se opone a su relación con la protagonista.

— ¿Es mucho el contraste entre tu personalidad y el personaje?
— Es un personaje y por lo tanto es una vida ajena a la mía, pero uno va tomando la inspiración de las cosas que vive a diario para comprender más lo que le toca vivir al personaje y para darle vida a lo que el escritor quiere transmitir.

— Gabriel está enamorado de una mujer de ideas controversiales, ¿él se terminará convirtiendo en un idealista igual que ella?
—Es un personaje bastante adaptado a su entorno, pero el inicio de mi transformación comienza cuando ella llega a mi vida y me crea nuevas expectativas de lo que será mi futuro y, me anima a seguir y apoyarla en sus ideales. En algunas cosas coincidimos, pero otras debo empezar a comprenderlas, sin embargo, el amor me dispone a abrirme a nuevas experiencias.

— ¿Qué tan actual es la historia de la telenovela?
— Si bien es una historia bien antigua, hoy en día por mucho que han pasado los años y la trascendencia de la mujer es aplaudida y es tomada en cuenta, la mayoría de los puestos de poder siguen siendo ocupados por hombres. Sin embargo, hay un despertar impresionante de lo que es el rol de las mujeres en la política, la cultura y otras áreas. Quizá en 1920 los ideales de María Eugenia eran un sueño de la escritora, pero hoy si ella tuviera la oportunidad de ver los logros de las mujeres se sentiría realizada.

— ¿El pueblo donde viven los personajes refleja los moralismos que mantiene la sociedad venezolana?
—Los pueblos pequeños son comunidades en los que la gente tiene claro sus intereses y más cuando hay dinero de por medio. Creo que en Venezuela hay muchas personas que procuran dentro de sus posibilidades que sus hijos sigan el camino que ellos quieren, pero siempre hay una rebelde que quiere decidir su destino. Las situaciones de la novela ocurren todavía porque hay muchos prejuicios sociales.

— ¿Qué es lo que más te llama la atención de la producción de “Nadie me dirá cómo quererte”?
— Soy admirador del equipo de producción de esta novela. Creo que ellos son como un postgrado de este oficio. El que tenga la oportunidad de trabajar con ellos está haciendo un master de lo que significan las artes escénicas. Ellos son ejemplo de trabajo correcto, capaz de llegar a la excelencia.